Degeneración espinal Las fases de degeneración
Su espina dorsal degenera en etapas o fases:
Fase 1 de la degeneración
Primero su espina dorsal pierde su equilibrio normal. Puede haber una pérdida de curvas espinales normales. Sus nervios pueden ser afectados y la energía vital de la vida con las cuales los flujos sobre ellos se interfieren. También sus empalmes, discos, nervios y postura y tensionado y envejecen más rápidamente. Asombrosamente, no puede haber dolor con excepción de malestar de menor importancia ocasional. También el presente puede ser una disminución leve de la energía y de la pérdida leve de la altura. La respuesta al cuidado espinal es generalmente buena.
Fase 2 de la degeneración
Aquí hay un grado mucho mayor de decaimiento, de enangostar y de estímulos del hueso (deformaciones) del disco; los cambios posturales son mucho peores. Esta condición es muy común (por edad 40, los 80% de varones y los 76% de hembras exhiben la degeneración moderada del disco). El enangostar espinal o la estenosis del canal puede ocurrir. Esta fase es caracterizada por dolores y dolores mas comunes, fatiga y una capacidad disminuida de hacer frente a la tensión. La altura continúa disminuyendo. Con cuidado de la quiropráctica la mejora significativa es posible.
Fase 3 de la degeneración
Aquí hay desequilibrios más posturales, daño creciente del nervio, tejido permanente de la cicatriz y deformación avanzada del hueso. La debilidad o la inhabilidad física y/o mental comienza. También se encuentran en esta fase la pérdida permanente de altura y la pérdida de energía. Con cuidado una cierta revocación es posible.
DegenerationPhase4
Ésta es la etapa más avanzada de la degeneración del subluxation. El desequilibrio postural es severo y el movimiento es limitado. Hay daño severo del nervio, se forma el tejido permanente de la cicatriz y los huesos pueden comenzar a fundirse. En esta fase encontramos dolor, varios grados de inhabilidad física o mental, y la pérdida continua de energía y de altura. Ahora la condición se considera irreversible, aunque la quiropráctica pueda dar una cierta relevación sintomática.